Protección Contra Sonido y Ruido
Cuando vemos hacia el sol, cerramos nuestros ojos, protegiéndolos así de la luz brillante. Nuestras orejas no las podemos cerrar ni desconectar; no se pueden proteger del ruido porque siempre están abiertas y no tienen descanso.
Cuando el ruido alcanza los nervios se produce estrés seguido de irritabilidad, nervosidad y agresividad. Ante un ruido alto y sostenido, el cuerpo, a pesar de estar largamente acostumbrado, reacciona y el organismo puede producir daños vegetativos. Un ruido fuerte día tras día o noche tras noche afecta la salud. La influencia de un ruido nocturno produce reacciones aún mayores que las de uno diurno.
Mientras dormimos, se producen reacciones de estrés incluso ante sonidos de muy bajo nivel, es decir, altos sacudimientos hormonales para los cuales sería necesario un mayor nivel de ruido estando despiertos.
Los efectos del ruido son:
- Perturbación del sueño
- Afecta la recuperación y la relajación
- Obstaculiza la comunicación
- Reducción de la concentración
- Disminución de la capacidad de aprendizaje y rendimiento
- Deterioro del estado de ánimo
- Paulatinos defectos auditivos hasta sordera
- Estrechamiento de los vasos sanguíneos y envejecimiento prematuro de las arterias coronarias al igual que un aumento en la segregación de magnesio
- Una elevación crónica de la cortisona debido a este causante de estrés representa un alto riesgo de enfermedades del estómago, intestinos y corazón
Nuestras ventanas a prueba de ruido, ofrecen protección contra el ruido callejero y ambiental, los cuales han venido aumentando continuamente en los últimos años. |
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